El Legado del Hapkido

Para entender el Hapkido, debemos viajar al pasado y seguir los pasos de un hombre cuyo destino cambió las artes marciales para siempre: el Gran Maestro Choi Yong-Sool.

Siendo apenas un niño, Choi fue llevado a Japón, donde el destino lo puso bajo la tutela de Takeda Sokaku, el legendario líder del Daito-Ryu Aikijujutsu. Durante más de 30 años, Choi vivió y entrenó en el corazón de uno de los sistemas samurái más herméticos y efectivos, especializado en el control absoluto del oponente mediante luxaciones y proyecciones.

GM Choi Young Sool
GM Choi Young Sool realizando técnica

El Maestro Choi no estaba solo; su legado se cimentó gracias a un grupo de alumnos excepcionales que hoy consideramos la «Primera Línea» de Grandes Maestros. Ellos fueron quienes tomaron esa semilla y la expandieron por todo el mundo:

Suh Bok-Sup

El primer alumno de Choi y pieza clave en la apertura del primer Dojang.

Ji Han-Jae

El gran sistematizador y quien daría el nombre definitivo de «Hapkido».

Kim Moo-Hong

Quien aportó gran parte del desarrollo de las patadas que hoy distinguen al arte.

A finales de la década de los 50, Ji Han-Jae, alumno aventajado de Choi, comenzó a introducir cambios profundos. Fue él quien propuso el nombre Hapkido.

  • Hap: Armonía / Unión.
  • Ki: Energía vital / Poder interno.
  • Do: El camino / La vía.

Este cambio no fue solo semántico; representaba la transición de un método de defensa personal a un Camino Marcial (Do) integral.

Ji Han-Jae sentía que al sistema original le faltaba dinamismo para enfrentarse a múltiples escenarios. Por ello, integró elementos que hoy son el sello distintivo de nuestra escuela:

  • El Poder de las Patadas: Introdujo un repertorio vasto de patadas circulares, de salto y giratorias, influenciado por artes coreanas antiguas como el Taekkyeon.
  • Técnicas de Golpeo: Perfeccionó el uso de los puños y golpes de mano abierta para complementar las luxaciones.
  • Manejo de Armas: Incorporó el estudio de armas tradicionales como el bastón corto (Dan Bong), el bastón largo (Jang Bong) y el bastón de caminar(Ji Pang Ji), convirtiendo al practicante en un guerrero versátil.
  • Danjeon Hohup: Introdujo el estudio de la meditación y la respiración abdominal profunda. Esta práctica permite controlar el estrés, desarrollar una mayor fuerza mediante el manejo de la energía interna.

Sam Won Dojang nace bajo la visión del Maestro Javier Busto, con el firme propósito de crear un espacio donde el Hapkido se viva como una disciplina de excelencia. La escuela no se limita únicamente a la transmisión de técnicas de defensa personal; su fundación responde a la necesidad de ofrecer un entrenamiento integral.

En Sam Won, entendemos que el camino del guerrero «Do» debe equilibrar tres facetas:

  • El Desarrollo Marcial: El dominio técnico y la tradición.
  • El Espíritu Competitivo: La superación personal y la puesta a prueba ante el desafío.
  • El Aprendizaje Social: La formación de ciudadanos respetuosos, éticos y comprometidos con su comunidad.

Meta Institucional: Formar practicantes técnica y mentalmente fuertes, capaces de aplicar la disciplina del Dojang en su vida cotidiana para transformar positivamente su entorno.

El nombre Sam Won (Tres Principios) no es casual. Representa la arquitectura filosófica sobre la cual construimos nuestra práctica diaria. Se divide en tres dimensiones de estudio:

El uso del movimiento circular, la fluidez del agua y la armonía con la fuerza del oponente para lograr la máxima eficiencia con el mínimo esfuerzo.

La base geométrica de nuestro estilo. El Círculo, el Cuadrado y el Triángulo como formas fundamentales de la naturaleza y la técnica.

El equilibrio constante entre opuestos. La comprensión de que la fuerza requiere suavidad, y el ataque requiere defensa.

Nuestro escudo es una traducción visual de los principios dinámicos y la tríada del Samtaeguk (Cielo, Tierra y Hombre), simbolizando la conexión entre el individuo y el universo:

Representa al cielo.

Es la Fluidez. Representa la técnica de defensa circular, el flujo de la energía y el movimiento perpetuo.

Es la estabilidad. Representa la base del practicante, la firmeza de las posiciones y la ética.

Es el ataque y la concentración. Representa la estrategía en el ataque, la aplicaciòn de la fuerza y la mente enfocada.

Para concluir, reafirmamos nuestro compromiso con la pureza técnica. Como escuela oficial, Sam Won Dojang trabaja incansablemente para difundir el Hapkido Tradicional en toda la República Argentina, garantizando que cada graduación y cada enseñanza cuente con el prestigio y el aval internacional de la Korea Hapkido Federation (KHF).

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